Hay ciudades que se levan tan con el sonido de las campanas o con el murmullo del comercio. Loja, en cambio, despierta con el latido del corazón de los emprendedores y artistas. Cada noviembre, cuando el aire se llena de luz oblicua y los jacarandás esparcen su polen azul, la ciudad recuerda que la literatura no es solo un gesto estético: es una forma de respiración. Así nace y renace Literaturas Vivas 2025, un proyecto que no pertenece a nadie y, por eso, le pertenece a todos.
No son solo las plazas ni los auditorios los que se abren, sino también las cafeterías, las librerías, los pequeños negocios donde el arte se filtra como una conversación al pasar, cómo un poema en secreto. En cada esquina hay una historia, una voz, una mirada que vuelve a creer que la cultura no se dicta desde los podios, sino que florece en los afectos, en los encuentros cotidianos, en la decisión de compartir la palabra como quien comparte el pan, como quien olvida el resentimiento y su ego.
Este año, Literaturas Vivas se enlaza al Festival Internacional de Artes Vivas Loja 2025, como un río que desemboca en otro río. Sus aguas llevan nombres, rostros y gestos: poetas, músicos, artistas, maestros y soñadores que han hecho del arte una práctica de esperanza. Junto a instituciones aliadas —la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo de Loja, la Dirección de Cultura del Municipio, el FIAVL, El Colegio "La Dolorosa" y varios espacios independientes—, el proyecto demuestra que la verdadera cultura es una conversación coral, donde cada voz resuena sin importar su volumen.
Les presentamos la agenda de nuestro proyecto:









