
Caligrama: René Pineda.
Reseña escrita por Jeannnine Martínez
La escritura tiene diversas formas de expresión, muchas de ellas curiosas y repletas de matices que la embellecen. Dentro de la poesía, el caligrama se presenta como una de las más fascinantes, una manera de crear arte con palabras, donde el verso no solo se lee, sino que también se contempla.

Elvyn Ojeda
Normalmente, la imagen y la palabra
suelen aparecer por separado, los caligramas logran unirlas en una sola
experiencia. Sin embargo, para quienes no tenemos gran destreza en el dibujo,
el reto es inmenso: ordenar la imagen poética, transformar el verso en una
figura gráfica visible, dejar una huella, no solo visual, sino emocional,
siendo una tarea nada sencilla.

María Cuesta
En este encuentro con el arte y la
poesía, se evidenció la naturaleza poética, cuyo origen puede ser tan diverso como
las emociones humanas, pues nacen de la introspección, recuerdos, amor o algo
que nos marcó.
Anabel Ortega
Durante la sesión cinco más allá de trabajar bajo una estructura rígida, fue material reparador. En mi caso, el detonante fue un instante significativo, aunque breve, una memoria que hoy atesoro y sostengo como el inicio de la lucha que hoy llevo.
Nota de Mariangel Gandeman
Cerrando los ojos la sigo contemplando, sigue viniendo a mí, un diminuto ser que resplandece entre el camino pedregoso, era azul, una majestuosa mariposa con bordes negros y destellos amarillos, sus antenas parecían faros, suspendió su vuelo en mi caminar, permitió que mi mano la tomara, desplegó sus alas sobre ella, se posó en mí, frente a mi vulnerabilidad, y yo la acogí como un obsequio. Al cerrar los ojos, aún puedo verla, viene a mí, su aleteo no cesa, como fragmentos, que ahora se traducen en palabras.

Alitas
Dentro de mi revolotean,
aquí y allá,
aleteos,
zigzagueos.
Suena fatal.
Me aturdes,
no me alumbres,
permíteme ser.
No soy el gusano que se
arrastra,
ese eres tú.
Yo hice pupa,
y de mi brotaron alas de
mil colores vistosos.
Emergí del sol,
y hoy vuelo.
No guardo en mi tu entierro,
hoy vuelo.
Autora: Jeannine Martínez
Pero ese no fue el final de la
historia, porque no todas las historias siguen en línea recta. En mi memoria,
detrás de aquella figura diminuta, emergió otra imagen, la majestuosidad
naranja qué alumbra nuestros días, el señor Sol, el ser que da vida y nutre a
todos los organismos, la tierra gira en torno a él y yo camino en su compañía
porque de alguna forma siento que he nacido junto a él.

Josué González
Edwin Bermeo


