Nota: Recital 10. “A Orillas del Puerto”. Peñas, Guayaquil. (20 – 07 – 2023) Arte: Pedro Siniglesia.
En el dinámico panorama cultural actual, los recitales de poesía han encontrado nuevas formas de expresión, trasladándose a diversos lugares y convirtiéndose en auténticos espacios artísticos. Es fascinante observar su evolución y adaptación a cualquier entorno, logrando conectar con diferentes públicos de todas las edades. Desde casas móviles hasta teatros flotantes, estas innovaciones permiten que la poesía alcance nuevas audiencias, transportando un fragmento de la cultura local, en este caso, la Lojanidad. Así, en nuestro anterior post rendimos homenaje al poeta Jaramillo, y en honor a esta movilidad, hacemos referencia a uno de sus libros en el próximo recital que mencionaremos.
El arte carece de límites, y la cultura se manifiesta
en cualquier momento y lugar. Esta idea es fundamental en los recitales
poéticos, que no se restringen a horarios o espacios específicos, sino que
surgen como parte de la vida misma. En este contexto, la gestión cultural se
convierte en un traje versátil, adaptable a las diversas realidades de quienes
lo adoptan. Este "traje" no se compone de prendas formales, sino de
actividades y oficios que forjan la identidad de una ciudad. Cada acto, gesto y
muestra creativa representan, en su esencia, la riqueza cultural y diversidad
de la sociedad.
Los recitales de poesía, al desarrollarse en distintos
contextos, son una forma de expresión que se nutre de la identidad local. Por
ejemplo, varios poetas asistimos al congreso "Manglar" en la
Universidad de las Artes, a mediados de julio de 2023, donde se mostró a los
estudiantes la pedagogía que se gesta no solo en recitales, sino en talleres de
lectura y escritura. El Circuito Literario convocó varias voces poéticas para
una lectura titulada "Recital en la Perla; A orillas del Puerto",
durante las fiestas julianas de Guayaquil, ilustrando cómo la poesía puede
resonar en otros territorios. Este recital, realizado en La Taberna del Cerro
Santa Ana, fue una continuación del congreso Manglar, demostrando que la poesía
puede ser un puente entre culturas y una herramienta para fomentar el
entendimiento. Con voces como las de Ángela Arboleda, Tatiana Mendoza, Nicolás
Mogrovejo, Darío Jiménez y José Luis Tapia, no solo se enriqueció la escena
poética local, sino que también se compartió la esencia de la poesía lojana en
un entorno diferente. Cada poeta, con su estilo único, trajo consigo no solo
sus versos, sino también un fragmento de su tierra, su historia y su sentir.
Así, cada recital se convierte en un acto de resistencia e independencia cultural,
celebrando la diversidad y propagando la identidad.
La necesidad de mostrar nuestra cultura en otros
territorios nace de un profundo deseo de pertenencia y reconocimiento. Cada
persona que participa en un recital se convierte en embajador de su tierra,
sembrando semillas de identidad y unión a través de sus palabras, creando un
espacio donde lo local y lo universal se tejen.
Los recitales de poesía que se trasladan a otras latitudes son más que simples eventos artísticos; reflejan nuestra identidad y dan testimonio del poder de la cultura para unirnos y transformarnos. En cada verso compartido y en cada rima recitada, se halla la esencia de un pueblo que, a pesar de las distancias, permanece unido por la pasión y el amor a las palabras.
El recital de poesía…
No es para leer
textos poéticos,
menos aún es un
encuentro literario.
Tampoco es una
tertulia sana,
no es teatro ni
concierto musical.
Va por el tiempo y el
espacio,
entre la estética y
la tensión del carácter.
El enlace entre la identidad
y el despilfarro de la misma,
es una guerra con una
bandera de paz.
Es un arte en
constante construcción y movimiento,
el cielo y el
infierno en constante ajetreo,
las posibilidades
inmediatas de la semilla de mostaza,
el gesto invisible
malinterpretado,
la voz del pasado, el
presente y el futuro,
una carcajada de un
niño ciego,
la recitación del
alma a la especie.
No es nada de lo que
se ha hecho,
dudo que sea algo que
se invente,
nada nuevo bajo la
lámpara,
una lengua en busca
de una boca en el silencio.
Es recuperar a
nuestros muertos,
es seguir en la
bohemia con ellos,
pero, sobre todo,
recordando a los “vivos”, que
un recital es
conectar a las personas con el arte,
recobrar la tradición
oral, en pocas palabras,
y sin tanto rodeo, es
recuperar la memoria histórica
que nunca encontrarás, solo una:
…
Carretilla en cuesta
Las
páginas en blanco.
Los libros
sin publicar.
Las
lecturas sin terminar.
Los poemas
del Mandango.
Las
separatas son lanzadas al aire.
Las
caminatas que no caminaremos.
Las
llamadas abatidas a la madrugada.
Las
canciones nunca nos pertenecerán.
Las
praderas verdes donde nos rodamos.
Las largas
carreteras acompañaron el canto.
Las veces
que nuestros besos hicieron zapping.
Las
cuerdas que nos sostienen se han congelado.
Las ánforas
con deseos serán leña para la fogata.
Las cruces
sobre el agua y la trampa en la almohada.
Las
tabletas para no olvidar el medicamento para la calma.
¿Las
galleras de la suerte engañan cuando dicen que me amas?
(De Él locura y Ella lo cura o viceversa) o (Desintegration
– The Cure)
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